El Espíritu Económico



 Dibujo "El Espíritu Económico", por José Mataloni

En la vida todo se renueva, todo renace y se transforma. Nada que hace un segundo fuera, ya es. De este modo el blog "El Círculo Económico" se transforma en algo nuevo: "El Espíritu Económico". 

Cuando escribí “El Círculo Económico” comencé por sentir que era necesario un cambio en nuestra actitud, en nuestros actos económicos, en los de todos y cada uno, previamente a poner cualquier supuesta “solución” a barajar sobre la mesa. Acompañado este impulso del ímpetu por desarrollar las actividades que persiguen mis talentos naturales, empecé a promover la idea de la necesidad de hacer aquello que uno está, de alguna manera, “programado” por la naturaleza, a hacer. Comprendí que todos tenemos un talento, y que en la medida que uno lo desarrolla, el conflicto interior desciende, y la satisfacción aumenta. Era el primer paso “a la inversa” en este camino que comienza a difuminarse en sí mismo.

¿Por qué digo “a la inversa”? Bien, porque estamos acostumbrados a realizar los cambios de afuera hacia dentro. Vemos un error frente a nosotros y vamos a tratar de solucionarlo. Sin embargo, si uno observa detenidamente, puede comprender que la vida funciona en el sentido contrario al que nosotros hemos creído siempre que lo hacía. El supuesto “error” externo, nace dentro de nosotros, de forma inconsciente, y se sustenta a través de nuestra inconsciencia, y de nuestro esfuerzo por mantenerlo oculto. Pero todo esto lo desarrollaremos en profundidad más adelante. Lo que ahora quería explicar, es que el primer paso para ir hacia dentro, fue darme cuenta de que no existía ninguna solución externa a la crisis económica actual. Y no me refiero solo a volver a funcionar de la manera que lo hacíamos hace unos años, eso sería muy egoísta por mi parte, pues gran parte de la población estaba muriéndose de hambre ya antes de que nosotros comenzásemos a preocuparnos por nuestras economías. Es muy sencillo comprobar que no existe ninguna forma de manejar las teclas, de modificar las fichas desde fuera, solamente con nuestros actos, que consiga acabar con las terribles necesidades que el mundo sufre. Y por mucho interés que pongamos, a través de ONGs, organizaciones humanitarias, fundaciones... etc. éste parece ser un problema sin solución.

Como decía, el primer paso atrás fue ver que era necesario un cambio de actitud en todos y cada uno de nosotros, y de esta idea nació “El Círculo Económico”. A medida que iba escribiendo, iba “recibiendo” imágenes de aquella aparente teoría sobre la naturaleza de la economía, circular, y el flujo natural que ya ella tiene, totalmente distinto a los sistemas que le imponemos a través de nuestras ideologías. Me pareció que el libro se escribía solo.

Sin embargo, en estos últimos tiempos he comenzado a “recibir” otra gran ráfaga de información, además de un tremendo y fascinante impulso que me ha llevado al interior de mí misma con una fuerza apabullante. Allí es donde he terminado de comprender, que no podemos dar un solo paso hacia fuera que tenga éxito en cualquier ámbito, incluido el económico, mientras no transformemos el dolor que habita en nuestras mentes, y el dolor que habita en nuestros corazones.

Debido a esta fascinante comprensión, los mensajes que ahora transmito están en este ámbito, y la generalidad de ellos es una: si queremos realmente salir de esta crisis, tenemos que comprender que la crisis está en el interior de cada uno de nosotros. Dado que el mensaje no es todo lo popular que mi pensamiento y mi ego hubieran deseado, me ha costado sufrimiento y tiempo aceptar que lo estaba observando tal y como aquí irá descrito.

Es por todo esto que el título de este blog se está transformando a “El Espíritu Económico”, pues he comprendido que la economía es un ámbito más de nuestro espíritu, y como él, fluye de forma natural cuando estamos alineados interiormente. Así como el primer libro está más encaminado a realizar las primeras prácticas y planteamientos para tratar de mantener a la mente en una especie de “duda positiva”, aquella duda que nos permite salirnos de las “verdades” establecidas y de las supuestas creencias que nos han mantenido en la oscuridad, esta nueva etapa y el libro que estoy escribiendo con el mismo título, es más bien una meditación interna.

Estos tiempos en los que estamos viviendo pueden resultar fascinantes, o completamente apabullantes y destructivos; sin embargo, estamos comenzando a aprender que la decisión sobre cómo queremos vivirlos, está en uno mismo.

Es posible que hayamos escuchado esta frase en muchas ocasiones, y que uno se pregunte: “Si yo quiero vivir bien, ¿por qué soy infeliz? ¡He decidido ser feliz, pero no lo soy!” “¿Quién, en su sano juicio, elegiría vivir unos tiempos destructivos?”. Por supuesto, nadie quiere sufrir, nadie “elige” no disfrutar de la vida. Lo que estamos diciendo no es que sea una “elección consciente”, sino que la clave está dentro de uno. Vamos a explicar esto con detenimiento.

Uno nace heredando una serie de comportamientos, de actitudes, de constituciones físicas... etc., y además, por el proceso de la vida, nos vamos añadiendo creencias, ideas que proliferan en nuestro entorno... etc. De la gran parte de todo este bagaje que llevamos con nosotros, ni siquiera somos conscientes, y es precisamente este bagaje el que proyecta nuestras vidas. Todo aquello que nos compone, se proyecta en el exterior para que podamos observarlo. Es así que llevamos dentro la llave para poder también hacer una gran transformación. Aún así, creo que este imprescindible descubrimiento ha de ser bien entendido, pues uno puede llegar a pensar que es el “culpable” de todo lo que le sucede, pues si lo está proyectando, es que tiene la “culpa” de su situación. Nada más lejos de la realidad: la culpa es la trampa que nos mantiene alejados de la verdad. Pero como les decía, todo esto lo iremos viendo con detenimiento más adelante. Ahora simplemente quiero ir abriendo estas ideas, para que el pensamiento que las lee se vaya haciendo las preguntas que lo alejen del estatismo acostumbrado.

De modo que, alejando la culpa de nosotros, podemos entender sencillamente que llevamos una especie de “bolsa oscura” escondida en nuestro interior, que proyecta aquellas situaciones que nos hacen sufrir. Entendiendo este hecho ¿cómo puede un ser humano hacer nada externamente, sin solucionar primero el problema de la bolsa oscura interior?. Si ella es el origen de todo lo que me encuentro alrededor, no habrá forma de solventar mis problemas, más que acudiendo primero a la raíz de ellos.

Es por esta comprensión interna por la que he decidido escribir un nuevo libro, y expresar el mensaje que veo con la mayor claridad que me sea posible, y entregarme a la comunicación de la necesariedad de la transformación de uno mismo, también en el ámbito económico, pues no es un compartimento estanco y dividido de nuestras vidas, sino que es un resultado más, totalmente unido a nosotros y a nuestra actividad diaria. Es decir, que si uno se transforma interiormente, la comprensión del fluir natural económico será inmediata, puesto que en nuestro interior, en nuestro espíritu, no existen las divisiones que el pensamiento construye hacia la realidad externa.

Por eso creo fundamental dedicar todo mi trabajo y esfuerzos a transmitir este mensaje de “vuelta” en el camino inverso de la economía, que no es distinto del camino de vuelta al espíritu, y menos aún del camino de vuelta a lo que verdaderamente somos. 


Mensaje en vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=ffoW7G8suTM


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