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Mostrando las entradas etiquetadas como espiritualidad y dinero

Los títulos en el "Nuevo Paradigma": Sanando la titulitis

Fui la única de mi familia en obtener un título universitario. Todos estaban muy orgullosos de lo que había alcanzado; sin embargo, en la universidad conocí a muchas personas que, igualmente, ahora también tenían su título y no me producían el más mínimo interés. Por otra parte, en aquella época tenía también muchos amigos que no iban a la universidad, y entre los cuáles me encontraba enormemente cómoda y, de ellos, sentía que aprendía grandes cosas acerca de la vida, me enriquecían. Cuando contaba esto en casa me decían: “ sí, sí, todo lo que tú quieras, pero es muy importante tener un título ”, porque muchas personas que no han ido a la universidad, no entienden que no se trata de ser más o menos sabio el hacer una “carrera” (fíjense qué palabra), sino, muchas veces, de tener la insistencia y la obediencia al sistema necesarias para superar la cantidad de pruebas inservibles que te llevan “hasta el título” . Ahora conozco a un montón de personas que saben más de la verdadera economí...

¿Me la debes?

Si crees que otro tiene que cambiar, que tiene que hacer o dejar de hacer para que tú tengas lo que "mereces", para que seas feliz, para que estés tranquilo/a... si crees que alguien "te lo debe", que está obligado a cualquier pretensión tuya, que lo que hace "está bien", o "está mal" según "tú", entonces, observa el esfuerzo y el dolor que tu pensamiento hace para mantener esta creencia; observa que no es más que un impulso de dominar a los demás, y ese impulso perderá su fuerza. Nota: si estás pensando que la foto no tiene nada que ver con el texto, estás en lo cierto. (Aunque podríamos decir que la nacionalidad, por si aún no te has dado cuenta, al igual que la sociedad, es solo una idea... )

La Comparación: la llama que enciende la división

Pocos ingredientes conocemos que sean tan efectivos como la comparación a la hora de dividir relaciones, hacer fracasar empresas, amistades... etc. Tan identificados estamos con ella, que lo hacemos de forma automática, y convencidos de que es algo “natural”. Entonces, en nuestras relaciones personales, utilizamos de forma habitual el: “yo te doy, pero tú no me das”, “yo hago, pero tú no haces”, “yo te doy todo mi amor, y tú no me correspondes en la misma medida”, o la mejor de todas “¡con lo que me sacrifico yo por ti!”... y otras tantas que utilizamos de forma inconsciente, convencidos de tener la razón. En definitiva, esperamos que los otros hagan lo que nosotros queremos. Una sutil forma de dominación que comienza en el pensamiento. Un magnífico primer paso es detectar estos pensamientos como “intrusos”, pensamientos que nos mantienen en una situación de dolor, de víctima. Son pensamientos densos, tienen una carga pesada, oscura. Y lo más importante de todo: lo único que co...

Para los que todavía no se hacen al ebook...

Nos ha llegado ya el primero, como un pan recién hecho. Bonito trabajo de la editorial, y preciosa portada de José Mataloni . Luminoso por los cuatro costados. Para los que preferís la versión impresa, aquí está disponible a través de este enlace: http://www.bubok.es/libros/232757/El-Espiritu-Economico

Libertad interior: bandera de todos

Últimamente parece haber una ola de “dogmas” vestidos de libertad espiritual, que continúan en el mismo antiguo paradigma del que venimos y, en apariencia, queremos abandonar. Para ser verdaderamente espiritual o “evolucionado”, “tengo que” llevarme “bien” con todo el mundo, tengo que tener un rostro de constante paz y alegría, tengo que hablar despacio y amorosamente, tengo que mostrar mi perfección ante los demás, no tengo que comer carne, no tengo que fumar... y un largo etcétera de requisitos para tener un comportamiento adecuado. Curiosamente, cuando adquiero esta postura artificial, entonces miro “un poquito por encima del hombro” a los que odian, a los que juzgan, a los que se llevan mal, a los que compiten... y les pido que cambien, y les insto a que sean “mejores personas”, que se vengan al lado de la luz, que no juzguen a nadie... sin ver que yo mismo los estoy juzgando a ellos aunque, por supuesto, me digo que no es así, que yo no hago esas cosas. Esto incluye, por supues...