Fui la única de mi familia en obtener un título universitario. Todos estaban muy orgullosos de lo que había alcanzado; sin embargo, en la universidad conocí a muchas personas que, igualmente, ahora también tenían su título y no me producían el más mínimo interés. Por otra parte, en aquella época tenía también muchos amigos que no iban a la universidad, y entre los cuáles me encontraba enormemente cómoda y, de ellos, sentía que aprendía grandes cosas acerca de la vida, me enriquecían. Cuando contaba esto en casa me decían: “ sí, sí, todo lo que tú quieras, pero es muy importante tener un título ”, porque muchas personas que no han ido a la universidad, no entienden que no se trata de ser más o menos sabio el hacer una “carrera” (fíjense qué palabra), sino, muchas veces, de tener la insistencia y la obediencia al sistema necesarias para superar la cantidad de pruebas inservibles que te llevan “hasta el título” . Ahora conozco a un montón de personas que saben más de la verdadera economí...
¿Es posible una Economía cuyo punto de partida no sea la necesidad y el miedo? Comparto mi visión acerca de lo que exploro en mi propia vida.