Últimamente hablamos mucho de los talentos propios, aquellos de los que la naturaleza nos ha provisto para que podamos manejarnos en la vida, al igual que a cualquier otro ser vivo de la Tierra. Cada animal, cada vegetal, cada ser humano, tiene sus facultades y, en el caso de este último, tiene sus propias preferencias sobre una u otra tarea. Hoy en día estamos hablando mucho de que ha llegado el momento de utilizar nuestros talentos, de hacer aquello que disfrutamos... etc; sin embargo, últimamente me estoy encontrando con muchas personas que creen que los talentos son siempre algo “extraordinario”, entendiendo por ello una especie de don “artístico”. Creo que es importante resaltar que no se trata de buscar el “don” que nos haga especiales, espirituales o artísticos, sino que se trata de vivir haciendo, en cada pequeño momento, lo que sentimos que queremos hacer. Decía San Agustín: “Ama, y haz lo que quieras”, y creo que eso es exactamente lo que nos otorga una gran paz e...
¿Es posible una Economía cuyo punto de partida no sea la necesidad y el miedo? Comparto mi visión acerca de lo que exploro en mi propia vida.