De Sociedades e Individuos

Hace unas semanas vi un documental de Michael Moore en el que se mostraba a Finlandia como la cumbre del sistema educativo. Muchas personas toman a este país como modelo  en el que referenciarse. Lo curioso es que, sin menospreciar los logros de este tipo de educación, existe en estos sistemas una base muy profunda de la que parten, y la cual todos repetían como si fuera un mantra y se alababa en el documental como si fuera maravilloso: “el niño tiene que ser feliz, tiene que aprender y jugar, esa es la meta”. Podríamos decir que es la cumbre de un sistema protector, que no es capaz de llegar a ninguna visión más profunda que aquella, y la cual muy pocos se atreven a cuestionar, por lo bien que suena aquella vida ideal que consiguen ciertos países, sobre todo en el norte de Europa, en cuanto a sus sistemas sociales.

Sin embargo, en estos tiempos uno puede preguntarse, y con bastante coherencia, creo, ¿es realmente la cumbre de un niño aprender y jugar? Darle unas normas, que se porte bien, que desarrolle su talento, que juegue...etc. ¿esa es la cumbre de un niño? En realidad, ¿no es esta la base de la que partir para, de ahí en más, el niño pueda desarrollar su propia exploración de sí mismo y pueda encontrar en sí,  a través de una libertad profunda, una esencia que le hará ir hacia lugares constructivos para la humanidad entera?

No sé, quizás ¿es pretencioso vivir sabiéndose parte de un todo que precisa de los roles y aportes de cada uno, más allá de la supuesta búsqueda de felicidad y diversión? ¿Es muy pretencioso saberse con unos potenciales tanto propios como globales, más allá de estas "metas" de cumbre social?

¿Qué va a suceder en estos países sustentados en los valores sociales para constituir sociedades felices, si estos valores empiezan a mostrar su disfuncionalidad? Un niño finlandés se levanta para ir al cole y jugar y disfrutar; mientras un niño de múltiples lugares del mundo, se levanta y agarra un arma, huye de la guerra, trabaja...etc. Esta absoluta polaridad, en el sumun del ridículo con el juego Pokemon Go, en la que la sociedad occidental y su acomodamiento se empieza a exponer en toda su distorsión, se nos muestra cada vez gritando más fuerte, para poder observarla en nosotros mismos, no para pedir a otros que cambien, no para levantarnos en revoluciones que quieren cambiar el mundo y que se agotan ante el primer grito, no para alentar a la población como Juan el Bautista gritando en el desierto, mientras la semilla de esa sociedad “al pedo”, o en absoluta fantasía, esperanzada y deseosa de "un mundo mejor" que no llega nunca, está dentro de nosotros mismos.

Una sociedad que se polariza entre la exigencia de trabajar duro y tener quince días de vacaciones al año para desconectar de la mierda de trabajo que sufro durante todo el resto del año. Una sociedad que se sienta frente al sofá para ver la televisión y criticar a los políticos mientras me tomo una cerveza y creo estar en la razón total con mi opinión de mierda. Una sociedad que tiene su cumbre de cooperación en ayudar para sentir que se calma su conciencia, y que toma ser solidaria como el mayor de sus méritos, aunque esa solidaridad de la que alardean los países no sirva absolutamente para nada, como si pusiera el dedo para querer frenar el agua que cae de una catarata. Una sociedad que alardea de “hacer algo” cuando critica y cuando señala, cuando se sube al atril del que tiene "autoridad moral" para criticar al delincuente, al que roba, sin mirarse nunca lo podrido de aquella autoridad moral. Una sociedad que juzga los gritos de los demás, porque no se atreve a mirar la mierda bajo la que está sentada.

Pero empieza a hacerse demasiado evidente. El olor tiene ahora el DOLOR del TERROR y del automatismo de las miradas, del automatismo de las frases que se dice la gente por la calle, el automatismo de las soluciones de taberna, aburridas, manidas, obsoletas, el automatismo de los quince días en la playa, el automatismo de los lunes, el automatismo de las bromas y el buen humor del viernes, el automatismo de las frases hechas, de las peleas y las reconciliaciones. El automatismo de buscar en el pasado como que antes era mejor, cuando es obvio que de aquel pasado tenemos este resultado presente.

Una sociedad seria no es una sociedad que se mira al espejo y se da con una fusta por lo que ha hecho, ni una sociedad que mira para otro lado, ni una sociedad que se pone a meditar pensando que va a salvar al mundo con su supuesta calma, infectando de paz a la humanidad, como si fuera un virus salvador del universo, guardando en lo profundo del inconsciente un león que ruge cada vez más, y del que bebe la violencia del mundo.

Una sociedad seria es una sociedad de individuos independientes, que se toman en serio observarse como fractales de esa sociedad a la que ven en daño y herida. Individuos serios que se dan cuenta de que la vida que llevan debe de tener un “error” y que ese error, quizás, esté dentro del propio sistema de pensamiento que tienen acerca de sus vidas. Esa búsqueda de paz, esa búsqueda de felicidad, esa búsqueda constante que jamás, en milenios, dio más resultado que este caos que tenemos delante. Que ese “error” no está fuera, y que ese “error” no se corrige con esfuerzo, sino que verlo, en sí mismo, trae todas las respuestas. Que ese "error" no es del vecino, del árabe, o del africano, sino tan propio como mi piel. Un individuo serio deja de mirar fuera, para observarse profundamente y comprenderse en lo interno como una pequeña humanidad, dentro de sí. Así que, un individuo serio, viendo lo que ve en el mundo, y viendo cómo se constituye su vida, se pregunta: "¿será que la vida es solo esta soberana mierda, o será que existe otra forma mucho más profunda, amplia y libre de vivir?"


Comentarios

  1. Hola, el tema de la educación, me ronda, ande en lo que ande. Estos días me ronda la pregunta ¿Seria, un lugar en el que se fuese a ponerse disponibles como antenas biológicas de la Tierra, a traves de la emergencia de la autorreferencia, via ver el error, el tipo de "escuela" que está queriendo surgir?
    ¿Habríamos, ya, antenas biológicas, disponibles a embarcarnos en un proyecto tal cual? A mi me resuena mucho !!! 🌈

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    1. Desde la cosmovisión andina como integradora de mitos y saberes de todas las culturas, para el caso educativo suscribo el desarrollo de las inteligencias múltiples de Gardner bajo el contexto de cada cultura que en los saberes mas básicos te brindan una visión de la libertad, la justicia, la verdad, la solidaridad y la belleza. Cada época y cultura tienen sus particularidades, sin embargo los paradigmas integradores son los siete códigos andinos: Kawsay: Autovalor; Anyay: Respeto a los mitos propios y ajenos; Munay: Amor como deseo y poder; llankey: sincrónizar ; Yachay: simbolizar el saber; Anyay: compartir; Kawsaypacha: ritualizar nuestra trascendencia. La simbolización y practica de nuestros saberes es una forma de tomar consciencia de ellos, y desde niños jugando y cantando vamos tomando consciencia de ellos.

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