"Nos enfocamos, pues, en esta situación que hemos descrito al final del capítulo anterior: me encuentro en una situación de incoherencia, porque mi inconsciente empieza a enviarme una información para un lado, y los programas y mi mente me envían información para otro. Intuitivamente quiero ir para “allá”, y lo concreto, lo conocido, me dice que vaya para “acá”. Por ejemplo, uno de los temas más comunes que sucede cuando la persona empieza a mirarse hacia dentro y a cansarse de las vías que tiene fuera, es que ya no le apetece, como antes, salir a tomar algo con los amigos de siempre, ir de vacaciones, ir al cine o al teatro...etc. El “ocio” (16 3 9 16= 44) es tan común en esta sociedad, que se toma, paradójicamente, casi como algo “obligatorio”, de modo que si alguien no siente ganas de realizar estas actividades, el entorno lo puede ver como síntomas de “depresión” o tristeza: “algo te está pasando”, “estás cambiando”, “no estás bien”, “ya no te diviertes como antes”, “t...
...esto me ha recordado a un comentario que Antonio Recio (no limpio pescado) le hace a su ayudante Parrales:
ResponderEliminarSólo vas a trabajar media jornada (Parrales se pone contento), y continúa Antonio diciendo:............12 horas.
¡¡¡Eso sí que es sarcasmo irónico, ironía sarcástica, ambas cosas o mala leche!!!
jaja, media jornada curri es eso!
ResponderEliminarAbrazos Juan!!