Ir al contenido principal

El Observador “con intención” y la observación “sin intención”


Fragmento del libro "Los Fotogramas Invisibles: La Economía en Convergencia"

Cuando estamos observando un programa, debemos ser conscientes de que estamos descubriendo todos los entramados del mismo, es decir, todas las preguntas que se abren, y todas las respuestas a todas las preguntas. Cuando todos los fotogramas son vistos, los visibles y los que estaban invisibles y salieron a la luz, la experimentación de ese programa se cierra.

Habrán podido comprobar en sus propias vidas cómo situaciones que les solían suceder en el pasado, e incluso repetirse, de repente, ya no vuelven más. Eso sucede cuando todos los fotogramas fueron vistos.

Por todo esto, cuando estamos utilizando la observación en nuestras vidas, puede suceder una curiosa “trampa” que nos puede alargar un tiempo más la experimentación del programa. Esta observación, por un tiempo, puede ser que sea “intencionada”, es decir, observo PARA resolver mi conflicto, observo PARA quitarme un miedo, observo PARA que se resuelva mi situación externa. Tenemos que entender que ese observador es parte del mismo programa, y puede ser el último en ser visto, pero hasta que no es observado sin cargas, el programa no cierra, y por eso nos vemos en una situación en la que parece que estamos estancados.


Como ya tengo activo un observador que está fuera de la existencia (Conciencia), fuera de los programas, un observador neutro que ve sin cargas, mi observación parece muy limpia y sin cargas en “CASI TODOS” los puntos. Sin embargo es la misma observación la que no está del todo limpia.

Al darnos cuenta de este hecho, entonces podemos volver la mirada sobre el observador intencionado y permitir que la observación, simplemente, suceda, y no que sea guiada por un observador con un interés personal, pues mientras esté ese interés personal, por muy camuflado de observación que se encuentre, el programa sigue activo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

"El Efecto Vacío; Sincronización 88"

MA-PA PREGUNTA-RESPUESTA El mapa nos muestra por separado lo que siempre estuvo junto. Una de las maravillas que suceden cuando uno viaja aprovechando la observación, es que va descubriendo la “complementariedad” de ciertos actos que desde la distorsión se pueden ver desde la comparación-competencia, pero que al ir mutando la percepción, empieza a ser muy visible la unidad que habita debajo de tales comportamientos. Por ejemplo, en Argentina es muy común la IMPUNTUALIDAD ; sin embargo, en Europa la puntualidad se toma como un “valor” muy importante. Tomado desde una perspectiva divergente, unos se pueden sentir superiores a los otros, que lo hacen mejor, sin embargo, si lo empezamos a ver desde la perspectiva global, entonces la cuestión cambia por completo. ¿Por qué es impuntual el argentino? Cuando una persona tiene más acceso al campo de potenciales, en este caso estamos hablando de un país con código 5, lo que permite a sus individuos tener un acceso más...

EL GASTO DEL DESDOBLAMIENTO Gastos en Incoherencia

"Nos enfocamos, pues, en esta situación que hemos descrito al final del capítulo anterior: me encuentro en una situación de incoherencia, porque mi inconsciente empieza a enviarme una información para un lado, y los programas y mi mente me envían información para otro. Intuitivamente quiero ir para “allá”, y lo concreto, lo conocido, me dice que vaya para “acá”. Por ejemplo, uno de los temas más comunes que sucede cuando la persona empieza a mirarse hacia dentro y a cansarse de las vías que tiene fuera, es que ya no le apetece, como antes, salir a tomar algo con los amigos de siempre, ir de vacaciones, ir al cine o al teatro...etc. El “ocio” (16 3 9 16= 44) es tan común en esta sociedad, que se toma, paradójicamente, casi como algo “obligatorio”, de modo que si alguien no siente ganas de realizar estas actividades, el entorno lo puede ver como síntomas de “depresión” o tristeza: “algo te está pasando”, “estás cambiando”, “no estás bien”, “ya no te diviertes como antes”, “t...

¿Por qué dejé mi trabajo?

Comencé a escribir el libro “El Círculo Económico” mientras aún trabajaba en banca. La experiencia de sentirme exprimida, dividida y presionada, temerosa de perder mi estatus y mis recursos económicos, me llevó irremediablemente hacia una de mis grandes pasiones: la escritura. Cada día que pasaba en aquel despacho, atendiendo a personas preocupadas por su dinero, escuchando órdenes en mi teléfono sobre lo que debía o no debía hacer, los productos que debía o no contratar, me hacían plantearme, cada vez más intensamente: “¿quién me dirige?”... Aquella pregunta sonaba una y otra vez en mi cabeza: “¿quién me dirige?”. Si un cliente me exigía un plazo de tiempo en el que tener un resultado, o un superior me exigía unos objetivos... yo obedecía. Y en aquella obediencia había mucho dolor, pues había una enorme contradicción entre mi propio criterio y el de los que me rodeaban. Tengo amigos que cuentan que dejé la banca porque no quería engañar a la gente, pero eso no es cierto; o a...